Arnaldo Otegi ha sido, otra vez, condenado por sus ideas. En esta ocasión, la sentencia de la
Audiencia Nacional que “premia” la posición política de Otegi con dos años de prisión nos ilustra sobre la ignorancia de los firmantes de la misma sobre materias tan importantes como la biografía de Nelson Mandela.
Según dice la sentencia, (Otegi) “de manera absolutamente impropia y manifiestamente falsa estableció una comparación entre NELSON MANDELA, auténtico héroe que permaneció en prisión por motivos ideológicos, exclusivamente por eso, pero jamás utilizó la violencia, ni la apoyó en “pos” de conseguir la supresión del apartheid en Sudáfrica-; y el condenado José Mª Sagarduy Moja”.
Bonita manera de ilustrar una sentencia condenatoria de ideas, aplaudiendo a una víctima de esa misma persecución. Pero vayamos a la afirmación que realizan los jueces españoles. ¿Mandela jamás utilizó la violencia ni la apoyó?
Ni siquiera he tenido que recurrir a la Wikipedia. Hoy puede leerse en El País una entrevista a Ronnie Kasrils, “que se integró al movimiento armado de liberación que fundó Nelson Mandela en 1961″. La entrevista ha sido realizada por John Carlin, que es el autor del libro en el que se inspira la película de Clint Eastwood, Invictus. Alguien que, a diferencia de los jueces de la Audiencia Nacional, sí sabe de qué habla.
Todo el mundo sabe que, efectivamente, Nelson Mandela, a pesar de su posición en un primer momento, defendió la validez de la lucha armada contra el apartheid. Leemos en Wiki
pedia: “Mandela estuvo involucrado en el planeamiento de actividades de resistencia armada y era considerado tanto por las autoridades del régimen sudafricano como por la ONU un terrorista”.
Sí, como Arafat, como tantos otros, Mandela fue llamado “terrorista” por muchos de los que ahora afirman que es un “héroe”. Y los inquisidores españoles son tan incultos que ni siquiera saben quién es realmente Nelson Mandela. Claro que podría ser que sí lo supieran y estuvieran mintiendo consciente y deliberadamente en una sentencia, pero no seré quien les atribuya un delito tan grave. Que decidan las lectoras y los lectores de este blog (si es que alguien me lee, claro) con cuál de las dos opciones se quedan: ¿ignorantes o mentirosos?
