En este 2010 correspondía a los concejales electos de la izquierda abertzale lanzar el txupinazo iniciador de los Sanfermines. Como viene siendo habitual, los nacionalistas españoles lo impidieron, en una muestra más de su rechazo a los valores democráticos más elementales. La jugada les ha salido mal, en todo caso, ya que han terminado por lanzar el txupinazo precisamente aquellos propuestos para hacerlo por la izquierda abertzale, la comparsa de gigantes, kilikis y cabezudos.
Conviene recordar que esta comparsa es uno de los muchos agentes populares de la ciudad que no se han querido convertir en mamporreros del barcinismo. Desde su pluralidad y siempre fieles a su compromiso con la chavalería y demás, han sabido plantarse ante las autoridades municipales cuando la situación lo requería, como en una pasada procesión de San Fermín tomada por la policía española. Otra piedra en el riñón de Barcina, aunque, por supuesto, todo eran alabanzas a la Comparsa desde las poltronas municipales, a cuenta de su larga y rica trayectoria.
Zorionak, erraldoi, buruhandi eta kilikiak!
ETA ZALDIKOAK ZER? EZ DIRA KOMPARSAKOEK?